Durante la crítica de la presentación grupal de nuestro progreso investigativo (la tipología de las sinagogas y su relación con el diseño de los espacios interiores de las mismas), el profe. Lizardi nos comentó que nuestro enfoque investigativo podría ir dirigido hacia cómo las sinagogas responden como un diseño de resistencia ante la sociedad opresiva en que se rodean. Mientras estuvimos exponiendo los hallazgos encontrados acerca de las tipologías de las sinagogas, el tema de la resistencia ante una vulnerabilidad social y religiosa fue recurrente. Esto se debe a que la comunidad judía ha enfrentado grandes retos socio-políticos y religiosos a través de la historia.
Un ejemplo claro de la vulnerabilidad judía puede ser durante la Edad Media en donde los judíos eran altamente reprimidos por el régimen cristiano del momento. La comunidad judía no solo fue excluida de las actividades sociales, sino que también eran perseguidos, obligados a la conversión de práctica religiosa y podían ser condenados a la hoguera por no practicar la religión estipulada por el gobierno de la época. Es por esto que los pocos judíos que continuaban la práctica religiosa tomaron la iniciativa de construir sus sinagogas o espacios de rendir culto a escondidas. Algunas de las medidas que tomaron al respecto fue construir hacia abajo es decir como el cristianismo desarrollaba sus iglesias y catedrales tratando de alcanzar la mayor altura hacia el cielo con estilos como el gótico europeo del alto renacimiento, ellos construyeron las suyas hacia el suelo. Los judíos decidieron construir de manera contraria; excavar el terreno y albergar los espacios de culto de manera soterrada. De esta manera, sus sinagogas pasan por desapercibidas desde el punto de vista del ojo urbano, pero permitían crecer e incluso superar la altura de las catedrales cristianas y a su misma vez albergar a los judíos que practicaban su religión a escondidas del régimen autoritario del momento.
De igual forma, luego de la Segunda Guerra Mundial los judíos en especial en Europa occidental comenzaron a ocupar espacios despúes de años de permanecer a escondidas por miedo al exterminio. Esta vez, la comunidad judía en la ciudad de Dresde una de las más afectadas durante la guerra, decidió construir La Nueva Sinagoga Dresde la cual no buscaba impresionar desde la fachada, sino que impactar al usuario desde su interior y llamarlo a la reflexión. Desde la elección de materiales (muros de piedra con fenestraciones pequeñas que permiten la entrada de luz enfocada en ciertos instantes y cortinas metálicas que reflejan la luz creando un espacio luminoso) llaman al practicante judío a la reflexión profunda, el sentimiento de pertenencia, resistencia y la presencia de una divinidad religiosa. La dureza de los muros de piedra pueden llegar al simbolismo de la resiliencia judía ante una sociedad que los ha oprimido constantemente y las mallas metálicas de color dorado simbolizando la presencia de la divinidad de Dios que a pesar de los tropiezos históricos, los ha acompañado a superar cada obstáculo.
Es de esta forma que el diseño de las sinagogas no solo responde a la necesidad de los judíos de tener un espacio para rendir culto a Dios, sino que también responde a la necesidad de resguardo y representación de una comunidad que ha sido altamente victimizada por la sociedad a través de los años. Desde albergar a los judíos medievales por medio de sinagogas subterráneas hasta la construcción de sinagogas en la época de posguerra, son soluciones a las que la comunidad judía ha tenido que tomar para prevenir el exterminio de su fé. Es por esto que como grupo investigativo, hemos tomado la decisión de que nuestra búsqueda se dirija a base de la siguiente pregunta: ¿Cómo el diseño de la sinagoga reacciona al sentimiento de vulnerabilidad de la comunidad judía a través del tiempo? así explorando la complejidad y soluciones de diseño a los que la comunidad judía ha llegado para resolver la presencia y el sentido de comunidad que crean estos espacios.
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